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El “cogobierno” de la Iglesia a cargo de Ezzati y Errázuriz

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Miércoles 9 de Septiembre de 2015 | 10:24 hrs.

El “cogobierno” de la Iglesia a cargo de Ezzati y Errázuriz

El 12 de octubre de 2014, un nuevo escándalo de la Iglesia se hacía público. La prensa consignó así la información: la Arquidiócesis de Santiago había enviado una serie de antecedentes al Vaticano con las declaraciones de los sacerdotes Felipe Berríos, Mariano Puga y José Aldunate que la autoridad de la Iglesia chilena, Ricardo Ezzati, consideraba contrarias al Magisterio.

Al día siguiente de la publicación, el Arzobispado envió un comunicado público desmintiendo este hecho: “El arzobispo de Santiago, Cardenal Ricardo Ezzati, no ha efectuado ni acusación ni denuncia alguna a la Congregación para la Doctrina de la Fe de la Santa Sede, en contra de los sacerdotes mencionados. Lo que el Arzobispo sí ha hecho en este sentido, es responder a una solicitud de la Nunciatura Apostólica en Chile, de enviar las distintas declaraciones que han hecho estos tres sacerdotes y que han aparecido en diversos medios de comunicación”, señalaba.

Sin embargo, una serie de e-mails publicados por El Mostrador confirman que el tema fue tratado de forma frontal y directa por Ezzati y que la idea de “acusar” los hechos de Berríos al menos, provino de él. Lo mismo que sus intentos por impedir que el sacerdote jesuita se convirtiera en capellán de La Moneda.

Francisco Javier Errázuriz escribe a Ricardo Ezzati Andrello el 29 de junio

“Antes de salir de Chile llamé a E.Correa [Enrique Correa, conocido lobbista y dueño de Imaginacción] para decirle que si el gobierno nombrara al personaje [se refieren a Felipe Berríos] capellán de La Moneda estaría armando un gran e innecesario conflicto, porque te obligaría a rechazarlo, lo cual crearía serias tensiones entre el gobierno y la Iglesia, y al interior de la Iglesia. Me dijo que lo transmitiría de inmediato”.

 

Estos correos también dan cuenta de la fluida relación entre el cardenal Francisco Javier Errázuriz y Ezzati. Un engranaje que se ha movido en perfecta sincronía cuando se ha querido vetar nombres y llevar adelante una relación que, al interior de la Iglesia, es llamada por muchos sacerdotes como el cogobierno de Ezzati y Errázuriz.

 

Ricardo Ezzati Andrello escribe a Francisco Javier Errázuriz en junio de 2014

“Ayer, día del Sagrado Corazón, en la Sede Central de la Pontificia Universidad Católica, me encontré con el P. Marcelo Gidi (sacerdote jesuita). Acaba de llegar de Roma y me comunicó que en la Comisión Pontificia de Previsión de abusos sexuales, sería nombrado el Sr. Juan Carlos Cruz (una de las víctimas de Fernando Karadima). Su nombramiento es postulado por la mujer irlandesa víctima de abusos [se refiere a Marie Collins], que ya es miembro de dicha comisión. Espero que no sea así, sería demasiado grave para la Iglesia de Chile. Significaría, entre otras cosas, dar crédito y avalar una construcción que el Sr. Cruz ha construido astutamente, después del Decreto de la Congregación para la Doctrina de la De, y más allá de los elementos objetivos, dolorosos y vergonzosos condenados por el mismo Decreto y que responden a la verdad de los hechos. Espero que Usted pueda hacer luz con quienes tienen responsabilidad de este nombramiento”.

Ésto luego de que se revelaran los correos que intercambió el cardenal Errázuriz con el ex párroco de El Bosuqe, Fernando Karadima y con Diego Ossa, que lo apuntarían como presunto encuebridor del caso que imuta a Karadima de abuso sexual contra menores.

Revisa la totalidad de correos electrónicos en El Mostrador

 

FOTO: Agencia Uno

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