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Rolling Thunder Revue: Una farsa basada en hechos reales

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Lunes 17 de Junio de 2019 | 20:01 hrs.

Rolling Thunder Revue: Una farsa basada en hechos reales

“Si alguna vez me tropezaba con una verdad, me sentaría encima y la mantendría escondida.”

Bob Dylan, Crónicas (VOL.I)

Primer Spoiler: Rolling Thunder Revue no es un documental. Así lo deja claro, desde un principio,  el título de la obra.  Rolling Thunder Revue es “una historia sobre Bob Dylan contada por Martin Scorsese”. De hecho, es el  protagonista  el que nos hace la advertencia a minutos de iniciada la película: “Pasó hace tanto tiempo que yo ni había nacido. No recuerdo nada”, responde sin ocultar la risa un viejo y maquillado Dylan cuando se le pregunta sobre la mítica gira que sirve como hilo conductor de la historia.

¿Y qué se hace cuándo no se recuerda del todo bien la historia?

Segundo Spoiler: Bueno, se inventa.

Hay otro momento clave, que de una forma misteriosa nos da a entender que nos están tomando el pelo. Y es la frase con la que de seguro Dylan y Scorsese sabían que lo resumirían todo cuando tramaban esta gran broma disfrazada de documental (que es al mismo tiempo el mejor ensayo posible sobre quizás el mito más grande vivo de la cultura pop). Ese momento llega con una reflexión del ganador del Nobel acerca del uso de una máscara: “Cuándo alguien usa una máscara te dirá la verdad. Cuándo no, es poco probable”, asegura, nuevamente riéndose y nuevamente muy maquillado (pero sin una máscara).

El resto son falsas anécdotas. Tan espectaculares que muchas veces quisiéramos que fueran ciertas. Y bueno, probablemente muchas se unirán a la lista de mitos sobre Dylan que nadie se va a dar la molestia de corroborar. Porque si bien vivimos en tiempos en que todo se puede googlear, bien sabían Dylan y Scorsese que no sólo construían un ensayo sobre el gran impostor del folclór nortamericano, al mismo tiempo están haciendo un comentario muy interesante acerca de los tiempos actuales, las noticias falsas y sus alcances y lo mucho que vamos a querer que una buena historia sea cierta aunque esté construida con mentiras, sobre todo si está al servicio del mito o la ideología que queremos construir.

Rolling Thunder Revue  tampoco califica completamente como un “mockumentary” o  falso documental. Hay mucho de cierto en las 2 horas y cuarto de relato, de hecho, quizás estamos ante el material más íntimo y por lo tanto más valioso disponible sobre Dylan. Hay un diálogo impresionante entre el cantautor y su ex pareja Joan Baez,  por ejemplo, una de las tantas estrellas invitadas a la gira. Nunca habíamos accedido a una postal similar de su vida romántica. Tampoco a una entrevista en la que se le pudiera ver tan cómodo y entregado a la cámara. De hecho, la película es un perfecto retrato de lo que Dylan elige ser: un mito. Cómo él mismo lo asegura, “La vida no trata de encontrar nada, ni de encontrarse a uno mismo. La vida se trata de crear y de crearse a uno mismo constantemente”.

Desde su publicación el pasado 12 de junio, los medios se han dedicado a hacer fact checking de todos los datos del documental, confirmar fechas, personajes, testimonios, etc. Una tarea bastante ardua y si uno la piensa hasta ridìcula. Mitos sobre Dylan han habido siempre, desde su célebre actuación en Newport en 1965, donde supuestamente fue abucheado al presentarse por primera vez en versión eléctrica o la sabrosa historia que habla de un enfurecido Pete Seeger  buscando un hacha en el backstage para cortar el cable de la guitarra eléctrica y terminar con  el escándalo ( Algo que, por lo demás, el propio Seeger lleva años desmintiendo). Se sumarán a los mitos sobre Dylan  la historia de una joven groopie llamada Sharon Stone, la de Kiss como inspiración para su estética de caras pintadas y la de su amistad con el Presidente de la época Jimmy Carter.

Lo interesante es cómo los mitos se ponen al servicio del personaje y cómo Scorsese entiende mejor que nadie a su protagonista y lo deja desenvolverse solo, mal que mal, estamos hablando del cantautor que reescribió la historia de la literatura al ganarse el Nobel no con la escritura de sus memorias, si no que componiendo versos  sobre el rumor de las calles, el eco de los caminos y los carteles de los circos.

“Las canciones folk son evasivas, ya que tratan de la verdad de la vida, y la vida es más o menos mentira, pero así es como queremos que sea. De otro modo no nos sentiríamos cómodos con ella. Una canción folk tiene más de mil caras y de un momento a otro puede cambiar hasta resultarnos irreconocible. Todo depende de quién toca y quién escucha”.

Bob Dylan

Bob Dylan, Crónicas (VOL.I)

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