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Escape de corset, las surcoreanas ya no quieren ser lindas todo el tiempo

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Domingo 3 de Marzo de 2019 | 22:24 hrs.

Escape de corset, las surcoreanas ya no quieren ser lindas todo el tiempo

Las mujeres de Corea del Sur gastan cientos de dólares al mes en cosméticos y realizan a diario rutinas de belleza facial con una veintena de pasos. Y ya no quieren más. Conoce el movimiento Escape the Corset

La realidad de muchas mujeres surcoreanas en torno a la imagen personal responde a los fuertes estándares arraigados en el país sobre la belleza. Cánones como la obsesión por lucir una piel muy clara, los ojos redondeados con un aspecto más occidental y las piernas delgadísimas imperan.

Las mujeres de Corea del Sur gastan cientos de dólares al mes en cosméticos y realizan a diario rutinas de belleza facial con una veintena de pasos. Todo esto, ha sido asumido por ellas con mucha naturalidad. K-beauty es el nombre que recibe este fenómeno.

Así, Seúl se ha convertido en la meca de la belleza asiática. Nosotras, estamos felices con la masificación y conocimiento de sus secretos, pero ellas están realmente cansadas del yugo que se significa vivir bajo esos estándares de belleza.

La pérdida de tiempo diaria y el gasto en exceso que significa mantener este estilo hizo que Cha Ji-won de 23 años, creadora de un canal de vídeo coreano feminista, formara un movimiento que rechaza la tiranía de las imposiciones patriarcales de belleza y cuyas protestas se materializan con imágenes en Twitter e Instagram de maquillaje reventado, cortes de pelo a lo príncipe feliz, caras lavadas y anteojos en vez de lentes de contacto.

Este movimiento que está tomando cada vez más fuerza entre las coreanas se llama Escape the Corset, iniciativa también busca la idea de adoptar una nueva forma de vida y de presentarse al mundo de una manera más revolucionaria.

Escape the Corset denota una parte de la creciente conciencia feminista de las mujeres de Corea del Sur, primer país asiático en denunciar el acoso y los abusos sexuales tras la ola #MeToo.

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