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La sentida carta en memoria a ciclista urbano en aniversario de muerte La sentida carta en memoria a ciclista urbano en aniversario de muerte
Actualidad 11 de agosto

La sentida carta en memoria a ciclista urbano en aniversario de muerte

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Arturo Aguilera tenía 28 años cuando fue atropellado por un conductor ebrio.

Hace cinco años Arturo Aguilera iba pedaleando por Providencia. Un conductor ebrio pasó a exceso de velocidad y lo atropelló en la esquina de Santa Isabel con Bustamante. En lugar de prestar ayuda, el conductor optó por huir del lugar. A las pocas cuadras fue detenido por Carabinero tras haber chocado a otros autos.

Arturo Aguilera era artista visual y un reconocido ciclista urbano, por lo mismo su muerte fue un gran golpe para la comunidad. La bicicleta blanca que permanece en esa esquina, frente a una de las salidas del Metro Santa Isabel, es una de las “bici-animitas” emblemáticas.

Quien lo atropelló nunca quedó preso, sólo tuvo firma mensual.

Para conmemorar los cinco años de su muerte, los padres de Arturo, Bernardo Aguilera y Mercedes Maureira, escribieron una sentida carta en su memoria.

Aquí la carta:

“El 10 de agosto de 2012 empezó a morir Arturo Aguilera, quien había empezado a nacer el 3 de enero de 1984.

Amigo y hermano de muchos, pero hijo de dos, vivió una vida plena, hizo suyo el color, las imágenes de dibujo y de página de revistas antiguas, la superficie de algunas paredes para decir y hacer arte, política y poesía.

Quiso un país mejor, una vida mejor no sólo para sí, también para otros, que todavía no nacen o duermen en la ignorancia.

Uno de esos que ignoran y viven vanas existencias engordando en lo material y adelgazando en lo espiritual, lo empujó fuera de la vida con un golpe de auto. Arturo y su bicicleta pasaron de largo a la eternidad.

Su leyenda y significado es más alta que esta columna de palabras insuficientes.

Por ahora, sepa quien lee que Arturo Aguilera Maureira, fue bien amado, hijo, hermano, amigo, una bendición que cruzó la noche de Chile por 28 años y seguirá fulgurando en las páginas de una versión particular de la historia, en el registro de héroes anónimos caídos en el esfuerzo colectivo de mejorar la vida de cada chileno con luz, arte, música, vida y alegría.

Bernardo Aguilera García y Mercedes Maureira”.

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